Del Matrimonio en Secreto

jueves, 7 marzo 2013 | Categoría: Derecho Canónico, Matrimonio - 11.236 lect.

Con la expresión matrimonio secreto o de conciencia se comprenden dos formas de matrimonio: el matrimonio secreto o de conciencia de la Iglesia Católica, regulado por las normas del derecho canónico, y el matrimonio secreto civil, regulado por el código de derecho civil y la legislación del Registro Civil. El matrimonio secreto está actualmente vigente, y se sigue presentando, aunque en escasas ocasiones.

I. En la legislación canónica se entiende por matrimonio secreto el que se celebra por causa urgente y grave, con permiso del Ordinario del lugar, llevando en secreto las investigaciones que han de hacerse antes de todo matrimonio, quedando obligados a guardar el secreto de su celebración el Ordinario del lugar, el asistente, los testigos y los cónyuges (cánones 1130 y 1131).

Deben estar presentes el testigo cualificado (es decir, el sacerdote celebrante) y los dos testigos comunes. Su publicidad registral es restringida al igual que su publicidad social por lo que hay secreto obligatorio para todos los asistentes.

El presupuesto para que pueda concederse la correspondiente autorización para celebrar este matrimonio es la existencia de una causa grave y urgente, la cual la valora el Ordinario del lugar (Obispo), quien autoriza el matrimonio secreto.

Su modalidad consiste en:

1. Realización en secreto de las investigaciones previas que deben preceder a la celebración de todo matrimonio (canon 1131,1).

2. Celebración en secreto del mismo matrimonio, con la presencia del mínimo de personas exigidas para la firma (canon 1131,2), quienes están obligadas a guardar secreto.

3. Inscripción en un libro especial, que se conserva en el archivo secreto de la curia diocesana (c. 1133).

La obligación de guardar secreto cesa, por parte del Ordinario del lugar, cuando de su observancia se origine un grave escándalo o una grave injuria al matrimonio mismo, y así debe advertirlo, como puntualiza el canon 1132, a las partes antes de la celebración del matrimonio.

De la celebración del Matrimonio en Secreto en el Código de Derecho Canónico (cánones 1130 a 1133):

1130: Por causa grave y urgente, el Ordinario del lugar puede permitir que el matrimonio se celebre en secreto.

1131: El permiso para celebrar el matrimonio en secreto lleva consigo:

1. Que se lleven a cabo en secreto las investigaciones que han de hacerse antes del matrimonio;

2. Que el Ordinario del lugar, el asistente, los testigos y los cónyuges guarden secreto del matrimonio celebrado.

1132: Cesa para el Ordinario del lugar la obligación de guardar secreto, de la que se trata en el c. 1131, 2, si por la observancia del secreto hay peligro inminente de escándalo grave o de grave injuria a la santidad del matrimonio, y así debe advertirlo a las partes antes de la celebración del matrimonio.

1133: El matrimonio celebrado en secreto se anotará sólo en un registro especial, que se ha de guardar en el archivo secreto de la curia.

II. El matrimonio secreto civil no fue contemplado en el Código civil en su redacción originaria de 1888, ni en la legislación del Registro Civil entonces vigente. Matrimonios secretos civiles son aquellos matrimonios que se celebran en secreto por solicitud de ambos cónyuges.

El matrimonio secreto civil se celebra precedido de expediente reservado y sin publicación de edictos. Ha de ser autorizado por el Ministro de Justicia en caso de que concurra causa grave y suficientemente probada.

Artículo 54 Código Civil español: Cuando concurra causa grave suficientemente probada, el Ministro de Justicia podrá autorizar el matrimonio secreto. En este caso, el expediente se tramitará reservadamente, sin la publicación de edictos o proclamas.

La inscripción de los matrimonios secretos es secreta y el secreto se extiende a los contrayentes, mientras que ambos no consientan la divulgación del mismo.

En el libro especial de matrimonios secretos del Registro Civil Central se inscribirán:

– Los matrimonios de conciencia celebrados ante la Iglesia, si lo solicitan ambos contrayentes.

– Los matrimonios civiles celebrados en secreto por dispensa.

– Solo se podrá solicitar la publicación del matrimonio secreto por los propios cónyuges.

III. Para el reconocimiento del matrimonio secreto basta su inscripción en el Libro Especial del Registro Civil Central, pero no perjudicará los derechos adquiridos de buena fe por terceras personas sino desde el momento en que se publique en el Registro Civil ordinario.

Podrán solicitar la publicación del matrimonio secreto mediante inscripción en el Registro Civil correspondiente los cónyuges de común acuerdo, o el cónyuge sobreviviente en caso de fallecimiento del otro.

La Ley de 8 de junio de 1957, sobre el Registro Civil, se refiere al matrimonio en secreto en los siguientes términos:

Artículo 78: En el Libro Especial de Matrimonios secretos del Registro Central se inscribirán:

1. Los matrimonios de conciencia celebrados ante la Iglesia, si lo solicitan ambos contrayentes.

2. Los matrimonios civiles celebrados en secreto por dispensa.

Artículo 79: Sólo podrán solicitar la publicación del matrimonio secreto, la cual se hará mediante el traslado de la inscripción al Registro Civil correspondiente:

1. Ambos contrayentes de común acuerdo.

2. El cónyuge sobreviviente.

3. Tratándose de matrimonio canónico, el Ordinario en los casos en que cesa para él la obligación canónica del secreto.

4. Tratándose de matrimonio civil, cuando lo ordenare el Director General, con citación de los cónyuges, si uno o ambos se amparan en el secreto para infringir gravemente los deberes fundamentales del matrimonio o los que tienen respecto a la prole.

 IV. Pasando a otro aspecto, es de anotar que algunos párrocos se han visto en la necesidad de explicar que el espíritu de la legislación canónica es evitar el fraude a la ley civil, puesto que hay personas viudas que para no perder la pensión de viudedad que alguno de ellos estuviera percibiendo, les solicitan la posibilidad de la celebración de su matrimonio en secreto.

Estos mismos párrocos les recuerdan a estos viudos que el hecho de contraer nuevo matrimonio, según la normativa estatal aplicable, hace perder la pensión de viudedad del que la estuviera percibiendo, salvo que concurrieran los siguientes supuestos:

– Ser mayor de 61 años (o menor y tener reconocida también una pensión de incapacidad permanente absoluta o de gran invalidez) o acreditar una discapacidad en grado superior al 65%.

– Que la pensión de viudedad debe constituir la principal o única fuente de ingresos del pensionista. Se entiende que constituye la principal fuente de ingresos cuando el importe de la misma represente, como mínimo, el 75% del total de ingresos de aquél, en cómputo anual.

– Tener el nuevo matrimonio unos ingresos anuales, de cualquier naturaleza e incluida la pensión de viudedad, que no superen dos veces el importe, en cómputo anual, del SMI (salario mínimo interprofesional) vigente en cada momento.

A la vista de todo esto, los Obispos y los Párrocos insisten en el respeto tanto a la Ley canónica como a la civil. No se puede autorizar la celebración del matrimonio en secreto para que el interesado no pierda la pensión de viudedad, puesto que estos fines no responden a su regulación y se estaría incurriendo en violación de los Acuerdos vigentes entre la Santa Sede y el Estado Español y en fraude de ley al mismo tiempo. Quien contraiga matrimonio debe ser consciente de las consecuencias del mismo y, si entiende que se dan los requisitos para no perder la pensión de viudedad, tal y como han sido expresados, pueden hacer valer sus argumentos y derechos ante la Administración del Estado.

V. Por último, recordar que el matrimonio en secreto es diferente al matrimonio en peligro de muerte y al matrimonio por poderes.

 Por: Patricia Alzate Monroy, Abogada y Doctora en Derecho

3 comentarios a “Del Matrimonio en Secreto”

  1. maria teresa dice:

    Necesito saber si es posible si una persona con minusvalía o discapacidad con un 75 % reconocido definitivamente, que actualmente no trabaja , al casarse pierde su derecho a poder obtener su pensión no contributiva hasta que no encuentre trabajo.
    Y si es posible algun resquicio de poder casarse con la figura del matrimonio secreto canonico o civil para su no divulgacion publica y evitar asi la denegacion de pension alguna.

  2. La esposa que estando casada con su marido, tras la muerte de éste, tendrá derecho a cobrar una pensión de viudedad, pero será necesario que el cónyuge fallecido haya cotizado el tiempo suficiente al momento de su defunción: si cuando se produjo el fallecimiento, el marido hubiera estado en alta o en situación similar al alta, serán suficientes 500 días cotizados dentro de un periodo ininterrumpido de cinco años inmediatamente anteriores a la defunción, o 15 años a lo largo de toda la vida laboral.

    Si en el momento de fallecer el marido no se encontrara en alta, tendrá que haber cotizado 15 años durante su vida laboral para que el cónyuge viudo pueda acceder a la pensión de viudedad. Si el cónyuge fallecido era un pensionista, no se le exige al viudo o la viuda ningún periodo de cotización para cobrar la pensión de viudedad.

    Es decir, que si el cónyuge fallecido no hubiera cotizado el tiempo suficiente a lo largo de su vida laboral, la Seguridad Social podrá denegar al cónyuge sobreviviente la pensión de viudedad. Sin embargo, si la muerte se produce por un accidente o enfermedad profesional, no se exige ningún periodo de cotización y el cónyuge viudo sobreviviente podrá beneficiarse de la pensión de viudedad.

Deja un comentario