El contrato. Definición y tipos.

miércoles, 30 abril 2008

Un contrato es un acuerdo de voluntades que crea o transmite derechos y obligaciones a las partes que lo suscriben. El contrato es un tipo de acto jurídico en el que intervienen dos o más personas y está destinado a crear derechos y generar obligaciones. Se rige por el principio de autonomía de la voluntad, según el cual, puede contratarse sobre cualquier materia no prohibida. Los contratos se perfeccionan por el mero consentimiento y las obligaciones que nacen del contrato tienen fuerza de ley entre las partes contratantes.

¿Quién puede firmar el contrato?

Es elemento esencial para la validez del contrato que las partes tengan capacidad legal para contratar y que cumplan con la actitud jurídica para ejercer derechos y contraer obligaciones. Pueden ser partes del contrato:

  1. Los mayores de edad (18 años).
  2. Los menores de 18 años legalmente emancipados.
  3. Mayores de 16 y menores de 18 si tienen autorización de los padres o de quien los tenga a su cargo (si viven de forma independiente, con el consentimiento expreso o tácito de sus padres o tutores).

No pueden firmar un contrato los menores no emancipados ni los incapacitados.

Clasificación de contratos

  1. Unilaterales y bilaterales
  2. Onerosos y gratuitos
  3. Conmutativos y aleatorios
  4. Principales y accesorios
  5. Instantáneos y de tracto sucesivo
  6. Consensuales y formales o solemnes
  7. Públicos y privados
  8. Nominados o típicos e innominados o atípicos

Contratos más comunes

  1. Acuerdo prenupcial.- También conocido como capitulación de bienes. Es formalizado por la pareja antes del enlace donde se distribuyen los bienes en caso de divorcio o separación.
  2. Anticresis.- El acreedor adquiere el derecho a percibir los frutos de un inmueble que tenga su deudor con la obligación de aplicarlos al pago de los intereses si se debieran y después al del capital de su crédito.
  3. Arras.- Las partes pactan la reserva de la compraventa de bienes mubles o inmuebles entregándose como prueba una cantidad de dinero en concepto de señal de garantía.
  4. Arrendamiento.- El arrendador se obliga a la entrega de un bien mueble o inmueble para que su contraparte, el arrendatario, la tenga a nombre y en lugar del dueño, y use y goce de ella, pagando al arrendador un precio de forma periódica.
  5. Comodato.- Una parte entrega a la otra gratuitamente una especie, mueble o raíz, para que haga uso de ella, con cargo de restituir la misma especie después de terminado el uso.
  6. Compraventa.- Una de las partes (el vendedor) se obliga a entregar una cosa determinada y la otra parte (el comprador) paga por ella un precio cierto en dinero o signo que lo represente.
  7. Depósito.- Una de las partes (el depositante) cede la posesión de una cosa o varias de su propiedad a otro (el depositario) para que se encargue de guardarla y restituirla cuando se la reclame. Se puede pactar un precio por la guarda y custodia de la cosa depositada.
  8. Donación.- Una de las partes (el donante) transfiere gratuitamente total o parcialmente sus bienes hacia la otra parte (el donatario).
  9. Edición.- El titular de la Propiedad Intelectual de una obra cede al editor el derecho a reproducir su obra y a distribuirla.
  10. Factoraje (factoring).- Un comerciante o empresa encarga a otra entidad (factor) el manejo de su facturación mediante la transmisión de sus créditos frente a terceros.
  11. Fianza.- Contrato de garantía personal mediante el cual un tercero se compromete a responder ante un acreedor del cumplimiento de la obligación asumida por un deudor.
  12. Franquicia.- Una de las partes (el franquiciador) cede a otra (el franquiciado) la licencia de una marca así como los métodos de hacer negocios a cambio de una tarifa periódica.
  13. Hipoteca.- Es un contrato unilateral del que sólo pueden ser objeto bienes inmuebles y derechos reales enajenables.
  14. Leasing.- El arrendador traspasa el derecho a usar un bien a cambio del pago de rentas de arrendamiento durante un plazo determinado.
  15. Obra y servicio.- Se pacta la realización de una obra o prestación de un servicio determinado a cambio de un precio.
  16. Mandato.- Una persona confía la gestión de un negocio a otra y se hace cargo por cuenta y riesgo de la primera.
  17. Matrimonio.- Enlace o unión entre dos personas con capacidad para contraer matrimonio. Hay quienes opinan que el matrimonio no es un contrato sino una alianza.
  18. Mutuo.- Contrato de préstamo de dinero.
  19. Opción.- Una de las partes (el otorgante o concedente) otorga preferentemente a la otra parte (el adquiriente u optante) un derecho mediante el cual puede comprar ciertos bienes con las condiciones pactadas.
  20. Permuta.- Uno de los contratantes se obliga a dar una cosa para recibir otra a cambio.
  21. Prenda.- Garantía real que se constituye sobre bienes muebles para garantizar el cumplimiento de una obligación con entrega de la posesión al acreedor para que en caso de incumplimiento pueda cobrarse con cargo a ella.
  22. Préstamo.- Una de las partes (el prestamista) tiene la obligación de entregar el capital que presta mientras que la otra parte (el prestatario) tiene la obligación de devolver la cantidad prestada más unos intereses de mora en los plazos establecidos.
  23. Promesa.- Las partes se obligan en un cierto tiempo por vencimiento o por el cumplimiento de una condición a celebrar un contrato futuro determinado.
  24. Seguro.- Un asegurador se obliga, con el cobro de una prima, a cubrir un evento cuyo riesgo es objeto de cobertura en la póliza dentro de los límites pactados.
  25. Sociedad.- Dos o más personas se obligan a poner en común dinero, bienes o industria con ánimo de lucrarse en un futuro. Hay que diferenciar varios tipos de sociedades.
  26. Transporte.- Una parte se obliga, por un precio pactado, a transportar de un lugar a otro pasajeros o mercancías ajenas.
  27. Trabajo (individual).- Una de las partes (el empleador) se obliga a pagar una remuneración determinada al (trabajador) que prestará servicios bajo la subordinación del primero.
  28. Trabajo (colectivo).- Es el celebrado entre sindicatos y empleadores.

NOTA: Puede ir, dentro de este mismo blog, a las Guías de Estudio de Derecho donde encontará estos temas ampliamente desarrollados. 

Sobre la Ley 54/2007, de 28 de diciembre, de Adopción Internacional en España

jueves, 3 enero 2008

boletin - Sobre la Ley 54/2007, de 28 de diciembre, de Adopción Internacional en EspañaHace una semana acaba de publicarse la nueva ley de adopción internacional en España, la cual era muy necesaria. Todos sabemos que en los últimos años el número de menores extranjeros adoptados por españoles o residentes en España se ha incrementado de manera muy notable. Los factores determinantes para este aumento de adopciones internacionales son, entre otros,  el descenso de la natalidad en España y la difícil situación económica y social de algunos países de donde provienen los niños adoptados por familias españolas.

Supone un gran desafío jurídico para el legislador asegurar que la adopción se realice con las máximas garantías y respeto a los intereses de los menores a adoptar, a la vez que posibilitar el desarrollo armónico de la personalidad del niño en el contexto de un medio familiar propicio. La dispersión normativa que existe hasta el momento en esta materia es bien conocida por todos, de ahí la urgente necesidad de conseguir una legislación propicia, completa y uniforme de las cuestiones de derecho internacional privado que atañen a todo proceso de adopción internacional, que no sólo asegure sino que también armonice los principios y valores de nuestra Constitución con las disposiciones de los instrumentos internacionales en materia de adopción que son parte de nuestro ordenamiento jurídico.

Han servido de base a esta Ley los principios contenidos en el Convenio de las Naciones Unidas sobre los derechos del niño, de 20 de noviembre de 1989, la Declaración de Naciones Unidas sobre los principios sociales y jurídicos aplicables a la protección y al bienestar de los niños, considerados sobre todo desde el ángulo de las prácticas en materia de adopción y de colocación familiar en los planos nacional e internacional (Resolución de la Asamblea General 41/1985, de 3 de diciembre de 1986), el Convenio relativo a la protección del niño y a la cooperación en materia de adopción internacional, hecho en La Haya el 29 de mayo de 1993, ratificado por España mediante Instrumento de 30 de junio de 1995.

En la adopción, ya sea nacional o internacional, siempre prima el interés del menor sobre cualquier otro interés legítimo. Específicamente, la adopción internacional está concebida como una medida de protección de los menores que no pueden encontrar una familia en sus países de origen,  estableciendo las garantías necesarias y adecuadas para asegurar que las adopciones internacionales se realicen, ante todo, en interés superior del niño y con respeto a sus derechos. Asimismo, se pretende evitar y prevenir la sustracción, la venta o el tráfico de niños, asegurando al mismo tiempo la no discriminación del menor por razón de nacimiento, nacionalidad, raza, sexo, deficiencia o enfermedad, religión, lengua, etc.

Puedes leer y descargar el resto del artículo en formato PDF desde aquí.

La Ley 54/2007, de 28 de diciembre, de Adopción Internacional en España ha sido reformada por la Ley 15/2015, de 2 de julio, de la Jurisdicción Voluntaria: Esta reciente ley ha reformado algunos aspectos de la adopción, tanto nacional como internacional, que entraron en vigor el 12 de agosto de 2015.

NOTA: Este artículo también ha sido publicado en el Boletín Nº 182 de los Colegios de Abogados de Aragón (IV época, enero de 2008).

Consejos prácticos para celebrar contratos de arrendamiento.

martes, 2 octubre 2007

El contrato de arrendamiento es aquel por el que una de las partes, llamada arrendador (propietario del inmueble, usufructuario o apoderado) se obliga a permitir el uso de su finca, local o apartamento a otra persona, el arrendatario (persona que toma el inmueble o inquilino) que se compromete a satisfacerle una renta periódica pactada con anterioridad . Este tipo de contratos ya se regularon en el año 1964 y posteriormente en 1985. De hecho, muchos de ellos siguen siendo vigentes y de ellos se derivan también muchas situaciones jurídicas a las que habrá que aplicar una u otra ley según el momento en que se celebrara el contrato. En esta breve guía planteamos algunas cuestiones relacionadas con la Ley 29/1994, de 24 de noviembre, de arrendamientos urbanos.

¿Se puede pactar un contrato verbal?

Sí, siempre y cuando así lo deseen ambas partes. Aunque recomendamos encarecidamente realizarlo por escrito.

¿Qué contenido ha de tener un contrato de arrendamiento escrito?

  • Lugar y fecha en la que se lee y firma el contrato
  • Reunidos: Identidad de las partes; arrendador y arrendatario (con todos sus datos personales)
  • Manifiestan: Objeto del contrato. Identificación de la finca arrendada y detalle (ubicación, tamaño, distribución, etc)
  • Pactan: Todos los acuerdos y condiciones del arrendamiento
  • Duración del pacto
  • Renta inicial
  • Revisión anual de renta
  • Fianza
  • Destino: Uso al que se dedica la vivienda
  • Cláusula de conservación
  • Gastos e impuestos
  • Reparaciones
  • Cualquier otra cláusula que se considere de interés

¿Qué deben verificar las partes antes de la firma del contrato?

  • El arrendatario debería comprobar la titularidad registral de la vivienda y si está sometida a algún régimen de Protección Oficial
  • Comprobar estado del inmueble y mobiliario si lo hubiera
  • El arrendador debería comprobar la solvencia del arrendatario
  • Obviamente se recomienda leer atentamente todas las cláusulas del contrato antes de firmarlo

¿Cuál debe de ser la duración mínima?

La ley establece que la duración inicial del contrato será la que libremente se pacte. No obstante, en los contratos de duración inferior a cinco años el arrendatario tendrá derecho a prorrogar anualmente el contrato hasta que se cumplan los cinco años.  Si en el contrato no se establece duración se entenderá que es por un año pudiendo prorrogarlo hasta cinco años.

¿Cómo se pacta la renta a pagar?

Será acordada libremente a no ser que la vivienda objeto del alquiler sea una vivienda de protección oficial, en cuyo caso la renta viene tasada por la Administración. Normalmente el pago de la renta se realizará con periodicidad mensual durante la primera semana del mes, salvo que se pacte otra cosa. El arrendador está obligado a entregar un recibo del pago, pudiendo también utilizar el arrendatario aquellos procedimientos de pago (transferencia, ingreso en cuenta, etc) para justificar el pago.

¿Podemos actualizar la renta anualmente?

Durante los 5 primeros años la renta pactada en el contrato podrá ser actualizada anualmente en función de la variación porcentual del IPC (índice de precios al consumo).

¿Es obligatorio estipular una fianza a la hora de firmar el contrato?

Sí. La Ley fija la obligatoriedad de establecer una fianza que será una cantidad en efectivo equivalente a una mensualidad de la renta. El arrendador queda obligado a depositar la fianza en el Organismo Oficial correspondiente hasta la extinción del contrato. Si hubiese transcurrido un mes desde la finalización del contrato y el organismo competente no hubiera efectuado la devolución de la fianza, ésta devengará el interés legal correspondiente. En todo caso, además de la fianza en metálico, se podrán pactar otro tipo de garantías: aval bancario, aval personal, seguros, hipotecas, etc.

¿Puede ocupar el arrendador la vivienda antes de la finalización del contrato?

Cuando el arrendador necesite ocupar la vivienda arrendada antes del transcurso de cinco años para destinarla a vivienda permanente para sí, el arrendatario no podrá ejercer el derecho de prorroga siempre que esta necesidad se haya reflejado en la celebración del contrato y conste expresamente en él, debiendo el arrendador ocupar la vivienda en el plazo de 3 meses desde la extinción del contrato.

¿Puede el arrendatario desistir del contrato antes de lo pactado?

El desistimiento del contrato es un derecho que la ley concede al arrendatario cuando en el contrato de arrendamiento se ha pactado una duración superior a los cinco años. Los requisitos para poder proceder a este desistimiento son que el contrato haya durado al menos cinco años y se comunique esta circunstancia al arrendador con una antelación de dos meses.

La ley permite a las partes pactar la obligación para el arrendatario de abonar al arrendador un mes de renta por cada año que quede por cumplir de los que se hayan pactado en el contrato.

Algunos motivos por los que se puede desalojar al arrendatario de la vivienda antes de finalizar el contrato son:

  • No pagar el alquiler según lo pactado
  • Haber subarrendado o cedido la vivienda sin el consentimiento del arrendador
  • Haber realizado actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas
  • No vivir en la casa
  • No haber pagado la fianza
  • Realizar obras sin consentimiento del arrendador
  • Haberse declarado en ruina

¿Quién paga los gastos correspondientes a servicios de la vivienda?

Los gastos correspondientes a suministros como luz, agua, gas, etc que se individualicen mediante contadores serán a cargo del arrendatario.

¿Y la cuota de la Comunidad de Propietarios?

Este gasto podrá corresponder al arrendatario siempre que se haya indicado y cuantificado a la firma del contrato, aunque es recomendable que se haga cargo el arrendador, ya que estos impuestos gravan la propiedad y en caso de impago, el que responde es el propietario del inmueble.

Compras por Internet y compras tradicionales: consejos y similitudes.

viernes, 20 julio 2007

Cada vez hay más personas que deciden adquirir productos o servicios profesionales en Internet, un medio tan seguro como el tradicional, siempre y cuando tengamos presentes algunas normas básicas similares a las que empleamos en las compras tradicionales.

La Ley 34/2002, de 11 de Julio, de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico, regula todos los aspectos jurídicos que deben cumplir los proveedores de servicios en la contratación por vía electrónica. Esta Ley refleja las obligaciones que deben asumir las tiendas virtuales en sus compromisos de compraventa. El “E-Comerce” o Comercio electrónico es, irremediablemente, un sistema que avanza rápidamente en Internet y que hace que inevitablemente, tarde o temprano, tengamos que utilizar.

Si usted presta atención en la forma de comprar en Internet, desde que busca el producto más adecuado hasta que llega a su domicilio, encontrará similitudes que le harán llegar a la conclusión de que comprar en Internet nada tiene de diferente a hacerlo en la tienda de la esquina.

  • Para empezar, tenemos que tener presentes algunas mínimas precauciones de seguridad en nuestro ordenador como tener instalado y actualizado un antivirus, con la protección en tiempo real activada, y un cortafuegos, que impedirá entradas no deseadas en nuestro sistema. Ambas aplicaciones no suponen un excesivo gasto económico, incluso las hay gratuitas, y suelen ser fáciles de instalar y mantener.
    • Compárelo con la seguridad que tiene cuando efectúa sus compras en efectivo. También le pueden robar la cartera en plena calle.
  • ¿Va a comprar o le vienen a vender? No es lo mismo que usted por iniciativa propia vaya a la tienda en busca de un producto o servicio a que alguien por medio de correo electrónico (spam, phishing, etc) le ofrezca el mejor producto al mejor precio. La mayoría de estafas en la red necesitan de estas promociones para que usuarios ingenuos crean haber encontrado la “ganga” de su vida.
    • Estafas en las que llaman a su puerta o recepción de correos con propuestas de regalos seguros por la simple asistencia a reuniones, pueden ser los símiles en la vida real.
  • Compruebe a quién va a comprar. ¿Compra a una empresa o profesional o a un particular? Suele ocurrir que en subastas virtuales en las que adquirimos productos a particulares las leyes de consumo no nos protegen suficientemente y, en caso de conflictos, sólo nos queda acudir a la jurisdicción civil. Cualquier Web que tenga fines comerciales tiene que mostrar sus datos de forma pública y ser claramente visibles. Nombre de la empresa o persona física, dirección de la empresa, correo electrónico o teléfonos, NIF ó CIF, inscripción en el Registro Mercantil o en un Colegio Profesional, etc. Desconfié de empresas que sólo tengan apartado de correos en lugar de una dirección completa. Estos datos le servirán para efectuar futuras reclamaciones. Puede fiarse más de tiendas que se encuentren adheridas a algún sistema de arbitraje. Suelen reconocerse porque tienen algún distintivo que las identifica (por ejemplo “confianza en línea”). Si existe un teléfono de atención al cliente llame e infórmese. También puede buscar referencias en buscadores o foros acerca de otros compradores que hayan utilizado la Web.
    • Cuándo necesita los servicios de un dentista, usted se informa de su reputación o es aconsejado por un amigo, observa su lugar de trabajo, etc.
  • Lea atentamente las condiciones de venta o contratación. Al fin y al cabo es el pacto o contrato que suscribirá cuando efectué la compra o demande un servicio. Todo lo referente a la forma de entrega, condiciones de pago, posibilidad y condiciones de devolución, posibles penalizaciones, etc.
    • Seguramente cuando está físicamente en la oficina de cualquier profesional le pregunta acerca de todas las condiciones del servicio o del producto que le va a vender.
  • Atento a los gastos de envío. Estos suelen aumentar el coste de la compra de forma notoria y si la realizamos en el extranjero todavía más.
    • Ocurre algo similar en comercios tradicionales. Por ejemplo cuando nos traen la compra del supermercado a casa.
  • ¿Es seguro el entorno de la tienda donde va a comprar? El acceder y navegar por el catálogo de una tienda virtual no requiere una seguridad añadida. Lo importante es que al momento de requerirnos los datos de nuestra tarjeta y efectuar el pago, se lleve a cabo bajo en un entorno seguro. Una forma sencilla de comprobarlo es que a la hora de dejar los datos de la tarjeta de crédito comprobemos en la barra de navegación que la dirección de la página comienza por “https://”. Normalmente las páginas Web comienzan por “http://”. También podemos identificar el entorno seguro y protegido cuando aparece el dibujo de un candado cerrado en la parte inferior del navegador.
    • No es lo mismo comprar en una superficie comercial, en un mercadillo al aire libre o a un particular desconocido.
  • ¿Qué forma de pago conviene utilizar? Desde luego la más segura es el contra reembolso aunque también suele ser un poco más cara. También podemos optar por la transferencia bancaria (aunque el comprador paga los costes de la transacción) y la demora es de 1 ó 2 días. En compras online (descargas de archivos, documentos, programas informáticos, claves de acceso a servicios Web, etc) la tarjeta de crédito o plataformas de pago virtuales como Paypal o Epagado suelen ser opciones bastante extendidas, además de no suponer ningún coste para los compradores.
  • Guarde el justificante de compra, pedido o contrato del servicio. Puede imprimir la página que contiene los datos de la empresa y los términos generales del contrato.
    • En las tiendas tradicionales el ticket de compra es imprescindible para devolver la compra incluso para hacer efectiva la garantía del producto.
  • En caso de reclamación, ¿cómo debo proceder? Deberá hacerla por escrito, por medio de carta certificada, Burofax (coste de 20 a 30 € en Correos) u otro medio similar. En la reclamación deberán figurar los datos del comprador (nombre y apellidos, dirección, dni …) así como los del pedido (fecha, número de factura, precio …). Indicaremos el motivo de la reclamación y lo que pretendemos reclamar. Es importante guardarse una copia. Si no obtenemos respuesta o no quedamos conformes reclamaremos a las autoridades de Consumo. En caso de que la empresa esté adherida al arbitraje podemos utilizar este medio. En última instancia siempre podemos acudir a los tribunales.
    • El mismo procedimiento para tiendas tradicionales con la única diferencia que en estas están obligadas a facilitarnos el libro de reclamaciones.
Páginas: Ant. 1 2 3 ... 48 49 50 51 52 53 54 55 56 Sig.