El insólito divorcio de “vivir bajo el mismo techo, pero en diferente lecho”
La crisis económica que en este momento atraviesa España está afectando especialmente a las familias españolas y al sector inmobiliario, llevando a algunas parejas a una insólita situación que pareciera sacada de una “tragicomedia” y que no deja de sorprendernos a los abogados de familia. En este año, muchas parejas que desean divorciarse acuden a nuestros Despachos planteándonos la posibilidad legal de conseguir su divorcio de mutuo acuerdo, con la firma del previo convenio regulador, en el que se comprometen a vivir en la misma casa, pero “eso sà divorciados”.
Al escucharlos, creo no haber entendido bien y les pido que me repitan su propuesta: no salgo de mi asombro al entender que sà escuché bien.
Pareciera que esta propuesta es absurda e ilógica porque todos sabemos que precisamente una pareja que se separa o se divorcia lo que menos desea es vivir juntos, sino separados. Para eso se separan o se divorcian, para no tener que convivir ni compartir el mismo espacio. Digo que es como una “tragicomedia”, porque aunque sonara a anécdota humorÃstica, es realmente una situación “grave y angustiosa”. La mayorÃa de los jóvenes en España son “mileuristas”, es decir que sus sueldos son muy bajos (si es que tienen la fortuna de tener un trabajo) y para emanciparse y conseguir su propia vivienda, deben hipotecarse de “por vida” (hay hipotecas que se suscriben por ¡50 años!).
La mayorÃa de los matrimonios jóvenes españoles tienen “hipotecada” su vivienda. Las hipotecas les consumen el 65% de sus salarios y por eso se ven obligados a trabajar los dos miembros de la pareja para poder pagar la hipoteca y sus gastos estrictamente necesarios. Antes de casarse asumen en pareja el pago de la hipoteca de su futura vivienda conyugal porque si no serÃa imposible pagarla cada uno por su cuenta. Resulta curioso que asuman en pareja una pesada carga hipotecaria de 50 años y, tal vez, su compromiso matrimonial no lo asumen con tanta seguridad y por tan largo tiempo.
Y en el momento en que deciden divorciarse tienen que enfrentarse a este nuevo dilema que les plantea la actual crisis económica: no pueden vender el piso en común ni liberarse de la hipoteca ni mucho menos permitirse comprar otra vivienda de forma individual para empezar una nueva vida. Antes los pisos se vendÃan enseguida y la pareja llegaba a un acuerdo para que se lo quedara una de las partes. Ahora la venta de los pisos se puede demorar muchÃsimo tiempo.
El sector inmobiliario está pasando por una de sus peores crisis económicas, muchas sucursales se están cerrando porque ya no se venden ni alquilan pisos debido a las altas hipotecas y al altÃsimo Ãndice de desempleo que en este momento registra España. Esto se veÃa venir. Los pisos estaban sobrevalorados y ante esta situación, en un 3% de las rupturas matrimoniales, las parejas optan por seguir viviendo en el hogar conyugal hasta que “aparezca” un comprador. Desde luego, no es una situación normal que dos personas que se divorcian sigan viviendo juntas, pero una mÃnima parte de nuestros clientes manifiestan su voluntad de hacerlo asà cuando acuden a nuestro Despacho. Es ésta una situación excepcional que, obviamente, no es aconsejable que se  prolongue varios meses. Â
Como se trata de una situación nueva en España por esta crisis económica, no sabemos qué va a pasar en el futuro. Seguramente las parejas se replantearán el divorcio o lo buscarán como una última alternativa, ya que las dificultades para pagar la hipoteca las obligará a permanecer unidas por más tiempo viviendo “bajo el mismo techo, pero no en el mismo lecho”. Concretamente, algunas estadÃsticas muestran que en el año 2008 han bajado los divorcios en España en un 30%.
Varios medios de comunicación han llamado al Despacho Alzate Monroy & Asociados  para pedir una valoración sobre esta situación y solicitar información al respecto, como por ejemplo periodistas de la Revista Bloomberg, del Diario 20 Minutos , de El Mundo.es, etc.
También puedes escuchar un reportaje en la radio “Patricia Alzate Monroy interviene en Aragón Radio para hablar del Divorcio y la actual crisis económica”Â
- El Proceso Civil de Divorcio
- La problemática atribución del uso y disfrute de la vivienda y ajuar familiar
- Patricia Alzate Monroy interviene en Aragón Radio para hablar del divorcio y la crisis económica
- ¿Una mentalidad optimista del matrimonio frente a una mentalidad pesimista del divorcio?
- El convenio regulador y su contenido
- El conflictivo reconocimiento de la pensión compensatoria
- ArtÃculos de la Ley de Enjuiciamiento Civil referentes a la liquidación del régimen económico matrimonial







Interesante Sentencia Nº 4 de la Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, del 18 de enero de 2010 (Recurso de Casación Nº 43/2009), que me envÃa una periodista de la página web del diario El Mundo, en la que se declara que “basta con que uno de los dos ex-esposos no quiera seguir conviviendo con el otro bajo el mismo techo”, aunque se hubiera convenido con anterioridad lo contrario en el Convenio Regulador del Divorcio de mutuo acuerdo, que en su dÃa ratificaron los esposos y “sin que exista conflicto convivencial cotidiano, para que se estime que concurre una circunstancia de modificación de la medida de atribución del uso compartido de la vivienda familiar a ambos cónyuges acordada en la Sentencia de divorcio, a los efectos de que tal atribución se realice a uno o a otro de los ex-consortes”.
La dificultad actual de las ventas inmobiliarias y los problemas para conseguir crédito impiden el cumplimiento de los convenios reguladores que determinaban la liquidación del domicilio conyugal en un precio y un plazo de tiempo. Hay casos en los que, cuando no hay manera de vender el piso, y para evitar la subasta pública, se ha adjudicado a un miembro de la pareja a precio de tasación, y han acordado compartir techo durante un tiempo hasta que el otro recibe las llaves de la nueva casa. Vemos también que algunas veces, las parejas que pelean por la custodia, no están peleando por los niños, sino por la casa.
Una reciente Sentencia de la Audiencia Provincial de Las Palmas de Gran Canaria limitaba a tres años el uso del domicilio conyugal a una madre y su hijo, aunque siguiera siendo menor, para proteger también el interés del otro progenitor, argumentando la carestÃa de la vivienda y la realidad social.
No es fácil que el Juez apruebe un convenio regulador si los divorciados van a seguir viviendo juntos. Pero sà se ha aceptado la división de viviendas grandes o de un dúplex, asignándose una planta a cada cónyuge y que los hijos compartan todo el espacio.
A veces, permanecer en la misma casa puede tener consecuencias negativas, y tampoco podrÃa beneficiar a los hijos. Como dicen los psicólogos, la separación fÃsica permite tranquilizar las emociones. Si no es posible convivir pacÃficamente, seguir bajo el mismo techo estando divorciados, puede agravar el conflicto emocional y ocasionar conductas indeseadas o de violencia intrafamiliar.
[...] se está llegando a pactar en los convenios reguladores cosas tan “curiosas” como seguir viviendo bajo el mismo techo una vez divorciados, mientras se logra vender el piso o la [...]
[...] al régimen de visitas, a la comunicación de los hijos con sus abuelos, a las pensiones, a la atribución de uso de la vivienda y ajuar familiar, a la contribución a las cargas del matrimonio y pensión de alimentos, a la [...]