Posesión de estado de la Filiación

martes, 11 abril 2017 | Categoría: Divorcio, Familia, Filiación, Matrimonio - 2.011 lect.

La ley otorga unas acciones a aquellas personas que quieren averiguar su verdadera filiación, llamadas acciones de reclamación de la filiación para que se declare quién es el verdadero padre o la verdadera madre del interesado.

Otra de estas acciones es la impugnación de la filiación, para que se declare que el padre o la madre que aparecen como tal, no lo son verdaderamente.

Todas estas acciones legales de la filiación, ya sean de reclamación o de impugnación, buscan que prevalezca la verdad biológica y se dé relevancia a la posesión de estado.

1. La acción de reclamación de la filiación la pueden ejercitar el hijo, el padre o la madre ya sea para filiación matrimonial o no matrimonial, tanto si se goza de posesión de estado como si no. Esta acción es imprescriptible, es decir, que no está sujeta a plazo para su ejercicio (artículos 132, 133 y 134 del Código Civil).

También puede ejercer la acción de reclamación un tercero con interés legítimo (artículo 131 del Código Civil), tanto para la filiación matrimonial como la no matrimonial, pero se exige que exista posesión de estado. La acción también es imprescriptible. No puede ejercitarse cuando contradiga otra filiación legalmente determinada.

Igualmente, los herederos del hijo (artículos 132 y 133 del Código Civil), están legitimados para la acción de reclamación de la filiación si el hijo fallece antes de cuatro años de la mayoría de edad o por un año desde el descubrimiento de las pruebas de la filiación.

2. En cuanto a la acción de impugnación de la filiación, puede ejercerla el hijo en cualquier tiempo si no hay posesión de estado. Si hay posesión de estado, el hijo puede impugnar la paternidad matrimonial (artículo 137 del Código Civil) durante al año siguiente a la inscripción de la filiación o, si es menor o incapaz, durante el año siguiente desde que alcance la mayoría de edad. El interés del hijo puede ejercerse por la madre que ostente la patria potestad o por el Ministerio Fiscal.

La acción de impugnación de la paternidad o de la maternidad no matrimonial, cuando haya posesión de estado, caduca a los cuatro años desde que fue inscrita la filiación.

Sin posesión de estado, puede impugnarse en cualquier momento y, como acción de estado civil, es imprescriptible. Esta acción también pueden ejercitarla los herederos del hijo, en cualquier tiempo.

El marido puede impugnar la paternidad matrimonial (artículo 136 del Código Civil) en el plazo de un año desde la inscripción de filiación, pero el plazo no cuenta mientras ignore el nacimiento.

Los herederos del marido, si fallece antes de la caducidad de la acción, pueden ejercer la impugnación por el plazo que falte para el año. Si el marido falleció sin conocer el nacimiento, el plazo se cuenta desde que lo conozca el heredero.

La madre (artículo 137 del Código Civil), no tiene acción por sí misma para impugnar la paternidad, pero si ejerce la patria potestad puede ejercer la acción en interés del hijo menor.

La mujer puede impugnar la maternidad matrimonial (artículo 139 del Código Civil) por suposición de parto o por no ser cierta la identidad del hijo. Esta acción es imprescriptible

El padre o la madre pueden impugnar la paternidad o la maternidad no matrimonial (artículo 140 del Código Civil), durante el plazo de cuatro años desde que, una vez inscrita la filiación, el hijo goce de posesión de estado. Sin posesión de estado, el padre o la madre pueden impugnar sin sujeción a plazo.

Los terceros también pueden impugnar la filiación matrimonial. Ya habíamos dicho que los herederos del marido, si éste fallece antes de la caducidad de la acción, pueden ejercer la impugnación de la paternidad por el plazo que reste. Si el marido falleció sin conocer el nacimiento, el plazo se cuenta desde que lo conozca el heredero.

Los herederos del hijo (artículo 137 del Código Civil), pueden impugnar en cualquier tiempo la paternidad, si falta la posesión de estado.

Si se trata de una filiación no matrimonial (artículo 140 del Código Civil), solo están legitimados los herederos forzosos que pueden resultar afectados. Pueden impugnar durante el plazo de cuatro años desde que -una vez inscrita la filiación- el hijo goce de posesión de estado.

Sin posesión de estado, pueden impugnar la filiación aquellos a quien perjudique. Es una acción imprescriptible.

El plazo de caducidad del artículo 137 del Código Civil no se aplica cuando se ejercitan acumuladamente las acciones de reclamación y de impugnación.

3. Tanto en las acciones de reclamación de filiación como en las de impugnación, están pasivamente legitimados las personas a las que se atribuya la condición de progenitores y de hijo (artículo 766 LEC). Si cualquiera de ellos hubiere fallecido, serán parte demandada sus herederos.

También se puede impugnar la filiación determinada por el reconocimiento de complacencia, por no existir la verdad biológica, es decir, por no existir paternidad o maternidad biológica y, consecuentemente, no ser el hijo(a) biológico(a).

Tanto la filiación matrimonial como la no matrimonial pueden impugnarse por vicios del consentimiento como el error, la violencia o la intimidación. La acción caduca pasado un año desde el reconocimiento o desde que cesó el vicio. Los herederos del otorgante pueden ejercerla si éste fallece antes de la extinción del plazo, por lo que reste del mismo. La sentencia por esta causa deja sin efecto el reconocimiento, pero no determina la filiación y no tiene el efecto erga omnes de una sentencia sobre estado civil.

El reconocimiento por complacencia del hijo no biológico también puede adolecer de defectos de forma que lo invaliden.

4. En los juicios sobre filiación será admisible la investigación de la paternidad y de la maternidad mediante toda clase de pruebas, incluidas las biológicas. En la actualidad, la fiabilidad de las pruebas biológicas es altísima en cuanto a su alcance científico de certeza para considerar excluida la paternidad y de cuasi certeza (99,9%) para la prueba positiva. Por tanto, se trata de una prueba de extrema importancia, cuya práctica y resultados pueden determinar el litigio.

En la escala de de K. Hummel, los rasgos de paternidad se determinan en este porcentaje:
99.8% – 99.9% >399:1 Prácticamente probada
99.0% – 99.7% > 95:1 Extremadamente probable
95.0% – 98.9% > 19:1 Muy probable
90.0% – 94.9% > 9:1 Probable
80.0% – 89.9% > 4:1 Indicios
Menor 80% 4:1 No significativo.

Esta prueba biológica no se puede practicar de manera coactiva, de tal forma que el obligado a su práctica puede negarse a someterse a ella. Si bien tal negativa no se puede considerar como una ficta confessio, sí puede verse como un indicio de inestimable valor, siempre que existan otros indicios de la paternidad o maternidad como, por ejemplo, las relaciones sexuales al tiempo de la concepción, sin posibilidad de concurrencia con otras personas.

5. La filiación se acredita por la inscripción en el Registro Civil, por el documento o sentencia que la determina legalmente, por la presunción de paternidad matrimonial y, a falta de los medios anteriores, por la posesión de estado (artículo 113 del Código Civil). No será eficaz la determinación de una filiación en tanto resulte acreditada otra contradictoria.

Existen una serie de presunciones para la paternidad, la maternidad y la consecuente filiación. En cuanto a la paternidad matrimonial, se presumen hijos del marido los nacidos después de la celebración del matrimonio y antes de los trescientos días siguientes a su disolución o a la separación legal o de hecho de los cónyuges.

En la filiación extramatrimonial no se establecen presunciones legales.

Las acciones de impugnación de la maternidad corresponden a la mujer para lo cual es necesario justificar la suposición del parto o no ser cierta la identidad del hijo.

6. ¿Y qué es la posesión de estado a la que tantas veces nos hemos referido en este escrito? El artículo 131 del Código Civil, la consagra como un tipo de acción para reclamar la filiación: “Cualquier persona con interés legítimo tiene acción para que se declare la filiación manifestada por la constante posesión de estado. Se exceptúa el supuesto en que la filiación que se reclame contradiga otra legalmente determinada”.

La finalidad de esta acción es la de confirmar la paternidad o la maternidad biológica de una persona. En caso de la posesión de estado, la filiación se realiza a través de una homologación judicial de su reconocimiento, una vez concedida tal reclamación de filiación en la demanda.

La filiación demandada y concedida por el Tribunal ha de constar en sentencia firme, tal y como establecen los artículos 115.2 y 120.2 del Código Civil y del artículo 764.2 de la LEC.

Como ejemplo de la posesión de estado reconocida judicialmente como acción de la filiación, además de como presupuesto de legitimación y medio de prueba, podemos citar la Sentencia 740/2013 de 5 de diciembre de 2013 y la Sentencia 836/2013 de 15 de enero de 2014, ambas de de la Sala Primera del Tribunal Supremo, donde, respectivamente, las demandantes reclamaban que se le reconociera como propia la hija matrimonial en un caso, y como propio el hijo extramatrimonial en el otro caso, que habían tenido con su pareja lesbiana y madre biológica tras la ruptura, concebidos mediante una técnica de reproducción humana asistida.

7. Para que se acredite la existencia de una posesión de estado de una filiación matrimonial o extramatrimonial, deben existir unos hechos o unos elementos que indiquen normalmente la relación de filiación y parentesco de un individuo con las personas que se señalan como sus progenitores y a la familia a la que dice pertenecer.

Estos hechos o elementos pueden ser, entre otros, que la persona haya usado el apellido de quien pretende tener por padre o madre; o que los padres le hayan dispensado el trato de hijo y él, a su vez, los haya tratado como padre y madre; que haya sido reconocido como hijo de tales personas por la familia o por la sociedad.

Por tanto, la posesión de estado prueba la titularidad de los estados civiles de cónyuge y de hijo, es decir, la existencia del matrimonio y de la filiación. No vamos a referirnos a la posesión de estado de cónyuge, sino a la posesión de estado de hijo.

La posesión del estado de hijo (o de la filiación), constituye una de las pruebas de la maternidad o de la paternidad y sirve como base para declararse judicialmente la filiación, especialmente cuando no exista conformidad entre la partida de nacimiento y la posesión de estado, y así se puede reclamar una filiación distinta de la que atribuye la partida de nacimiento.

Quien reclama el estado de la filiación matrimonial, debe probar que ha usado de manera permanente y habitual el apellido de quien pretende por padre o madre sin que exista objeción alguna por parte de ellos. Y que entre los padres y el hijo ha habido una relación estable de familiaridad, reconocida por la familia, amigos y conocidos.

Un hijo puede gozar de posesión del estado de hijo matrimonial aun cuando se encuentre bajo la guarda y custodia de uno de los cónyuges en razón de un divorcio o de una separación de cuerpos. También se puede gozar de la posesión de estado de un hijo extramatrimonial respecto de su padre aun cuando quien lo ha cuidado y mantenido es su madre y ella no convive con el padre del hijo.

La posesión de estado de la filiación debe ser pacífica e inequívoca, basada en hechos que indiquen normalmente unas relaciones de filiación, sin que éstas sean aparentes y engañosas.

Ya decíamos que la posesión de estado de hijo requiere ser probada. El Código Civil no dice taxativamente cuáles son esos medios de prueba, pero sí dice que “los tribunales decidirán en los conflictos de filiación por todos los medios de prueba establecidos legalmente”.

Podemos deducir que la prueba testimonial de la familia y de los allegados y amigos, además de los documentos de familia, registros, cartas privadas de los padres, actos privados o públicos que demuestren esa filiación pueden servir de prueba.

Por: Patricia Alzate Monroy, Doctora en Derecho

4 comentarios a “Posesión de estado de la Filiación”

  1. […] cuya posesión producen más acciones ante los tribunales de familia son los estados de cónyuge y de hijo. La posesión del estado de cónyuge busca convalidar las irregularidades formales que puedan […]

  2. La Sentencia del Tribunal Supremo (Sala Primera) de 15 julio 2016 (Recurso 1290/2015), fija la siguiente doctrina:

    “Cabe que quien ha realizado un reconocimiento de complacencia de su paternidad ejercite una acción de impugnación de la paternidad, fundada en el hecho de no ser el padre biológico del reconocido. Si esa acción prospera, el reconocimiento devendrá ineficaz. La acción procedente será la regulada en el artículo 136 CC si la paternidad determinada legalmente por el reconocimiento es matrimonial en el momento de ejercicio de la acción; y será la que regula el artículo 140.II CC si la paternidad es no matrimonial y ha existido posesión de estado, aunque ésta no persista al tiempo del ejercicio de la acción”.

    “En caso de que el autor del reconocimiento de complacencia y la madre del reconocido hayan contraído matrimonio con posterioridad al nacimiento de éste, la acción de impugnación de la paternidad que dicho reconocedor podrá ejercitar será la regulada en el artículo 136 CC, durante el plazo de caducidad de un año que el mismo artículo establece. También será esa la acción, cuando el reconocimiento se haya realizado con anterioridad a la celebración del referido matrimonio; y a no ser que hubiera caducado antes la acción que regula el artículo 140.II CC, en cuyo caso, el reconocedor no podrá ejercitar la acción del artículo 136 CC: el matrimonio no abrirá un nuevo plazo de un año a tal efecto”.

  3. De la impugnación de la filiación en el Código Civil:

    Artículo 136:
    1. El marido podrá ejercitar la acción de impugnación de la paternidad en el plazo de un año contado desde la inscripción de la filiación en el Registro Civil. Sin embargo, el plazo no correrá mientras el marido ignore el nacimiento. Fallecido el marido sin conocer el nacimiento, el año se contará desde que lo conozca el heredero.
    2. Si el marido, pese a conocer el hecho del nacimiento de quien ha sido inscrito como hijo suyo, desconociera su falta de paternidad biológica, el cómputo del plazo de un año comenzará a contar desde que tuviera tal conocimiento.
    3. Si el marido falleciere antes de transcurrir el plazo señalado en los párrafos anteriores, la acción corresponderá a cada heredero por el tiempo que faltare para completar dicho plazo.

    Artículo 137:
    1. La paternidad podrá ser impugnada por el hijo durante el año siguiente a la inscripción de la filiación. Si fuere menor o tuviere la capacidad modificada judicialmente, el plazo contará desde que alcance la mayoría de edad o recobrare capacidad suficiente a tales efectos.
    El ejercicio de la acción, en interés del hijo que sea menor o tuviere la capacidad modificada judicialmente, corresponderá, asimismo, durante el año siguiente a la inscripción de la filiación, a la madre que ostente la patria potestad, a su representante legal o al Ministerio Fiscal.
    2. Si el hijo, pese a haber transcurrido más de un año desde la inscripción en el registro, desde su mayoría de edad o desde la recuperación de la capacidad suficiente a tales efectos, desconociera la falta de paternidad biológica de quien aparece inscrito como su progenitor, el cómputo del plazo de un año comenzará a contar desde que tuviera tal conocimiento.
    3. Cuando el hijo falleciere antes de transcurrir los plazos establecidos en los párrafos anteriores, su acción corresponderá a sus herederos por el tiempo que faltare para completar dichos plazos.
    4. Si falta en las relaciones familiares la posesión de estado de filiación matrimonial, la demanda podrá ser interpuesta en cualquier tiempo por el hijo o sus herederos.

    Artículo 138: El reconocimiento y demás actos jurídicos que determinen conforme a la ley una filiación matrimonial o no matrimonial podrán ser impugnados por vicio de consentimiento según lo dispuesto en el artículo 141. La impugnación de la paternidad por otras causas se atendrá a las normas contenidas en esta sección.

    Artículo 139: La mujer podrá ejercitar la acción de impugnación de su maternidad justificando la suposición del parto o no ser cierta la identidad del hijo.

    Artículo 140: Cuando falte en las relaciones familiares la posesión de estado, la filiación paterna o materna no matrimonial podrá ser impugnada por aquéllos a quienes perjudique.
    Cuando exista posesión de estado, la acción de impugnación corresponderá a quien aparece como hijo o progenitor y a quienes por la filiación puedan resultar afectados en su calidad de herederos forzosos. La acción caducará pasados cuatro años desde que el hijo, una vez inscrita la filiación, goce de la posesión de estado correspondiente.
    Los hijos tendrán en todo caso acción durante un año después de alcanzar la mayoría de edad o de recobrar capacidad suficiente a tales efectos.

    Artículo 141: La acción de impugnación del reconocimiento realizado mediante error, violencia o intimidación corresponde a quien lo hubiere otorgado. La acción caducará al año del reconocimiento o desde que cesó el vicio de consentimiento, y podrá ser ejercitada o continuada por los herederos de aquél, si hubiere fallecido antes de transcurrir el año.

  4. De la reclamación de la filiación en el Código Civil:

    Artículo 131: Cualquier persona con interés legítimo tiene acción para que se declare la filiación manifestada por la constante posesión de estado.
    Se exceptúa el supuesto en que la filiación que se reclame contradiga otra legalmente determinada.

    Artículo 132: A falta de la correspondiente posesión de estado, la acción de reclamación de la filiación matrimonial, que es imprescriptible, corresponde al padre, a la madre o al hijo.
    Si el hijo falleciere antes de transcurrir cuatro años desde que alcanzase plena capacidad, o durante el año siguiente al descubrimiento de las pruebas en que se haya de fundar la demanda, su acción corresponde a sus herederos por el tiempo que faltare para completar dichos plazos.

    Artículo 133:
    1. La acción de reclamación de filiación no matrimonial, cuando falte la respectiva posesión de estado, corresponderá al hijo durante toda su vida.
    Si el hijo falleciere antes de transcurrir cuatro años desde que alcanzare mayoría de edad o recobrare capacidad suficiente a tales efectos, o durante el año siguiente al descubrimiento de las pruebas en que se funde la demanda, su acción corresponderá a sus herederos por el tiempo que faltare para completar dichos plazos.
    2. Igualmente podrán ejercitar la presente acción de filiación los progenitores en el plazo de un año contado desde que hubieran tenido conocimiento de los hechos en que hayan de basar su reclamación.
    Esta acción no será transmisible a los herederos quienes solo podrán continuar la acción que el progenitor hubiere iniciado en vida.

    Artículo 134: El ejercicio de la acción de reclamación, conforme a los artículos anteriores, por el hijo o el progenitor, permitirá en todo caso la impugnación de la filiación contradictoria.

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