El matrimonio in extremis o por causa de muerte

martes, 14 junio 2011 | Categoría: Derecho Canónico, Familia, Matrimonio - 77.086 lect.

El matrimonio “in extremis” o “in articulo mortis”, también llamado matrimonio por causa de muerte, hace referencia al matrimonio en el que uno de los contrayentes  está a punto de morir, por lo cual las legislaciones permiten acelerar los trámites necesarios. Esta circunstancia de que uno de los contrayentes esté en peligro de muerte o próximo a ella, autoriza omitir inicialmente determinadas formalidades exigidas normalmente.

La norma general es que el matrimonio sólo puede celebrarse después de haberse cumplido con todos los trámites y requisitos que establece la ley; sin embargo, existe un caso en el cual puede realizarse sin cumplir las formalidades y esto sucede cuando alguno de los contrayentes se encuentra en peligro de muerte.

El Código de Derecho Canónico establece expresamente:

Canon 1115: Se han de celebrar los matrimonios en la parroquia donde uno de los contrayentes tiene su domicilio o cuasi-domicilio o ha residido durante un mes, o, si se trata de vagos, en la parroquia donde se encuentran en ese momento; con licencia del Ordinario propio o del párroco propio se pueden celebrar en otro lugar.

Canon 1116 § 1: Si no hay alguien que sea competente conforme al derecho para asistir al matrimonio, o no se puede acudir a él sin grave dificultad, quienes pretenden contraer verdadero matrimonio pueden hacerlo válida y lícitamente estando presentes sólo los testigos:
1. En peligro de muerte;
2. Fuera de peligro de muerte, con tal de que se prevea prudentemente que esa situación va a prolongarse durante un mes.
§ 2. En ambos casos, si hay otro sacerdote o diácono que pueda estar presente, ha de ser llamado y debe presenciar el matrimonio juntamente con los testigos, sin perjuicio de la validez del matrimonio sólo ante testigos.

Canon 1117: La forma arriba establecida se ha de observar si al menos uno de los contrayentes fue bautizado en la Iglesia católica o recibido en ella y no se ha apartado de ella por acto formal, sin perjuicio de lo establecido en el canon 1127 § 2.

Canon 1121 § 1: Después de celebrarse el matrimonio, el párroco del lugar donde se celebró o quien hace sus veces, aunque ninguno de ellos hubiera asistido al matrimonio, debe anotar cuanto antes en el registro matrimonial los nombres de los cónyuges, del asistente y de los testigos, y el lugar y día de la celebración, según el modo prescrito por la Conferencia Episcopal o por el Obispo diocesano.
§ 2. Cuando se contrae el matrimonio según lo previsto en el canon 1116, el sacerdote o el diácono, si estuvo presente en la celebración, o en caso contrario los testigos, están obligados solidariamente con los contrayentes a comunicar cuanto antes al párroco o al Ordinario del lugar que se ha celebrado el matrimonio.
§ 3. Por lo que se refiere al matrimonio contraído con dispensa de la forma canónica, el Ordinario del lugar que concedió la dispensa debe cuidar de que se anote la dispensa y la celebración en el registro de matrimonios, tanto de la curia como de la parroquia propia de la parte católica, cuyo párroco realizó las investigaciones acerca del estado de libertad; el cónyuge católico está obligado a notificar cuanto antes al mismo Ordinario y al párroco que se ha celebrado el matrimonio, haciendo constar también el lugar donde se ha contraído, y la forma pública que se ha observado.

Canon 1122 § 1: El matrimonio ha de anotarse también en los registros de bautismos en los que está inscrito el bautismo de los cónyuges.
§ 2. Si un cónyuge no ha contraído matrimonio en la parroquia en la que fue bautizado, el párroco del lugar en el que se celebró debe enviar cuanto antes notificación del matrimonio contraído al párroco del lugar donde se administró el bautismo.

En el Código Civil español también se hace referencia a esta situación especial del matrimonio “in articulo mortis“:

Artículo 52: Podrá autorizar el matrimonio del que se halle en peligro de muerte:

– El Juez encargado del Registro Civil, el delegado o el Alcalde, aunque los contrayentes no residan en la circunscripción respectiva.
– En defecto del Juez, y respecto de los militares en campaña, el Oficial o Jefe superior inmediato.
– Respecto de los matrimonios que se celebren a bordo de nave o aeronave, el Capitán o Comandante de la misma.
Este matrimonio no requerirá para su autorización la previa formación de expediente, pero sí la presencia, en su celebración, de dos testigos mayores de edad, salvo imposibilidad acreditada.

Artículo 53: La validez del matrimonio no quedará afectada por la incompetencia o falta de nombramiento legítimo del Juez, Alcalde o funcionario que lo autorice, siempre que al menos uno de los cónyuges hubiera procedido de buena fe y aquéllos ejercieran sus funciones públicamente.

Vemos que en ambas legislaciones, tanto civil como canónica, ésta es una forma extraordinaria de celebrar el matrimonio, debiendo acreditarse convenientemente que uno de los contrayentes se encuentra en peligro de muerte. En la escritura o acta respectiva se hará constar la circunstancia de haberse celebrado el matrimonio en inminente peligro de muerte.

Los que contrajeren matrimonio, ya sea canónicamente o civilmente in articulo mortis, podrán dar aviso al encargado del Registro en cualquier instante anterior a la celebración y acreditar de cualquier manera que cumplieron este deber. De todas maneras, para poder inscribir el matrimonio posteriormente, deben darse todos los requisitos de validez del matrimonio, no debe existir ningún impedimento matrimonial y, además, ha de  expresarse claramente el consentimiento de los contrayentes.

En este sentido, existe una interesante RESOLUCIÓN de 8 de junio de 2005, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso interpuesto contra el auto dictado por el Juez Encargado del Registro Civil de Barcelona, en el expediente sobre inscripción de matrimonio en peligro de muerte, sobre la denegación de la inscripción posterior del matrimonio in extremis en el Registro Civil, por existir el impedimento de vínculo matrimonial anterior (bigamia) en el momento de su celebración:

“En las actuaciones sobre inscripción de matrimonio remitidas a este Centro en trámite de recurso por virtud del entablado por la interesada contra auto del Juez Encargado del Registro Civil Barcelona.

Hechos:

1. En fecha 29 de agosto de 2001 Doña …., nacida el ….. de ….. de ….. en ….., compareció en el Registro Civil de Barcelona, solicitando que se celebrara su matrimonio «in artículo mortis» en el Hospital Valle Hebron, con Don …., nacido el ….. de ….. de ….. Se acompañaba certificado médico y DNI de los interesados.
2. El Juez Encargado acordó en la misma fecha la incoación del expediente sobre autorización de matrimonio civil, in articulo mortis, requiriendo a la promotora para que aportase certificados literales de nacimiento y de empadronamiento de ambos, así como certificado literal de matrimonio con anotación de divorcio de la interesada y presentara un testigo. Los interesados hicieron declaración jurada de estado civil, ella de divorciada y él de soltero, celebrándose el matrimonio en dicha fecha.
3. El 22 de julio de 2003, compareció un sobrino del contrayente, que manifestó su convicción de que los contrayentes no se encontraban incursos en impedimento ni prohibición alguna, aportando certificados de empadronamiento e inscripciones de nacimiento de los contrayentes. Se requirió a la promotora para que aportase certificado de matrimonio anterior con divorcio, presentándose éste en el que consta que, por sentencia de 8 de octubre de 2002, se ha declarado la disolución del matrimonio por divorcio.
4. El Ministerio Fiscal informó que en la fecha de celebración del matrimonio, 29 de agosto de 2001, el estado civil de la promotora era de separada, existiendo el impedimento del vinculo matrimonial persistente del artículo 46,2º del Código Civil. El Juez Encargado dictó auto en fecha 23 de marzo de 2004, denegando la autorización para la inscripción registral del matrimonio celebrado «in artículo mortis», por la concurrencia en la promotora en la fecha de celebración del mismo, 29 de agosto de 2001, del impedimento del vínculo matrimonial del artículo 46,2º del Código Civil, ya que constaba documentalmente acreditado que la promotora se casó en fecha 4 de mayo de 1979 con Don ……., con el cual tuvo vínculo matrimonial hasta su sentencia de divorcio de fecha 8 de octubre de 2002.
5. Notificada la resolución al Ministerio Fiscal y a la promotora, ésta interpuso recurso ante la Dirección General de los Registros y del Notariado, solicitando la anulación del auto y que se inscribiera el matrimonio, alegando que llamaba la atención que se hubiese permitido la celebración del matrimonio, sin hacer ningún tipo de comprobación previa por parte del Registro Civil, ya que si se hubiese detectado la concurrencia del impedimento, en lugar de proceder a la celebración del matrimonio, el contrayente hubiese llamado al notario para hacer testamento a favor de ella, con la que estuvo conviviendo durante mas de 20 años antes de su fallecimiento. Además, en la inscripción de defunción del contrayente figura como estado civil el de casado.
6. De la interposición del recurso se dio traslado al Ministerio Fiscal, que interesó la desestimación del recurso y la confirmación del auto apelado. El Juez Encargado reiteró los argumentos emitidos en los fundamentos jurídicos del auto recurrido, y remitió lo actuado a la Dirección General de los Registros y del Notariado.

Fundamentos de Derecho:

I. Vistos los artículos 46, 73 y 74 del Código civil; 15, 16 y 23 de la Ley del Registro Civil; 66, 68, 85 y 256 del Reglamento del Registro Civil, y las Resoluciones de 18 de febrero de 1995, 9 de marzo de 1996, 1-2ª y 19-1ª de febrero, 15-1ª y 27-2ª de junio, 4 de julio, 4-8ª de septiembre y 2-1ª de noviembre de 2002 y 23-3ª de noviembre de 2002.

II. El consentimiento matrimonial es en nuestro Derecho un requisito «sine qua non» para que sea posible la autorización del matrimonio (cfr. art. 45 y 75 C.c.) y este consentimiento ha de expresarse afirmativamente en ese momento solemne (cfr. art. 58 C.c.). En los casos de peligro de muerte no debe, por razones de urgencia, tramitarse el expediente previo para la celebración (cfr. art. 52 C.c.), de modo que la comprobación de la inexistencia de obstáculos para el matrimonio queda, con frecuencia, pospuesta a la posterior inscripción del acta en el Registro Civil. Por ello ninguna relevancia sobre el sentido favorable o desfavorable de esta Resolución puede tener la alegación que la recurrente hace sobre los eventuales perjuicios derivados para la misma de la autorización del acta de matrimonio realizada con la intervención de la correspondiente comisión judicial, vislumbrando la voluntad alternativa del contrayente, después fallecido, de otorgar testamento a favor de la recurrente en defecto de la autorización del matrimonio «in artículo mortis». En función de lo dicho no cabe imputar ninguna irregularidad, que en ningún caso podría tener eficacia convalidatoria del matrimonio, por la no denegación de la autorización del matrimonio precisamente por la singularidad de la regulación legal de los matrimonios celebrados en peligro de muerte, en los que la preocupación álgida de la norma estriba en no impedir la formalización del consentimiento matrimonial, defiriendo el control de su legalidad al momento de su inscripción ulterior.

III. Precisamente porque dicho control no ha podido tener lugar en su integridad en un momento anterior, para inscribir un matrimonio en forma civil celebrado en peligro de muerte es necesario que se compruebe, antes de la inscripción, que concurren los requisitos legales exigidos para la celebración (cfr. art. 65 C.c.), lo cual ha de hacerse mediante la calificación del acta levantada y de las declaraciones complementarias oportunas, que lleve al convencimiento de que no hay dudas de la realidad del hecho y de su legalidad (cfr. art. 256 R.R.C.), o mediante expediente, cuando no se haya extendido la oportuna acta (cfr. art. 257 R.R.C.). Sin embargo, en este caso el convencimiento es el contrario, por lo que ha de confirmarse la denegación de la inscripción postulada.

IV. En efecto, el principio de legalidad, básico en el Registro Civil, impide que pueda acceder al Registro un matrimonio nulo. En este caso no hay duda de la nulidad del matrimonio que se pretende inscribir, celebrado por dos ciudadanos españoles en España el 29 de agosto de 2001, pues en tal fecha la contrayente estaba ligada a un matrimonio anterior, celebrado con otro español en 1.999, del cual no se divorció sino por sentencia judicial de 8 de octubre de 2002. Consiguientemente el segundo matrimonio de la interesada es nulo por concurrir el impedimento de ligamen (cfr. art. 46 n.º 2 C.c.).

V. En nada empece la anterior conclusión el hecho de que en la posterior inscripción de defunción del contrayente que se encontraba en peligro de muerte se consignase, entre sus circunstancias personales, como estado el de casado, pues de tal extremo no hace fe la inscripción de defunción, limitada como está su fehaciencia al hecho de la muerte de la persona, y a la fecha, hora y lugar en que acontece (cfr. art. 81 L.R.C.), tratándose de un error que habrá de ser corregido de oficio, por razón del superior principio de la concordancia del Registro y la realidad (cfr. art. 24 y 97 L.R.C.).

Esta Dirección General ha acordado, de conformidad con la propuesta reglamentaria que procede:

1º Desestimar el recurso y confirmar el auto apelado;
2º Ordenar la corrección de oficio del dato sobre el estado civil de Don ….. en su inscripción de defunción.
Madrid, 8 de junio de 2005.–La Directora General, Pilar Blanco-Morales Limones”.

Es obvio, que por las circunstancias especiales que rodean el matrimonio in extremis, no se hace un control inicial de la legalidad del mismo, ni se lleva a cabo la formación del expediente matrimonial, pero, posteriormente, cuando éste  ha de inscribirse en el Registro Civil, debe hacerse ese control de legalidad y de validez, denegándose su inscripción si concurren causales de nulidad o de invalidez.

Por: Patricia Alzate Monroy, Abogada y Doctora en Derecho

12 comentarios a “El matrimonio in extremis o por causa de muerte”

  1. vivian rodriguez miranda dice:

    Hola y muchas gracias, yo estoy unida a un señor hace diez año. Él viudo y yo divorciada antes de unirnos, por lo que en el momento de unirnos los dos teniamos actitud legal para formalizar el matrimonio, no lo hemos hecho y ahora el está en inminente peligro de muerte, pero las certificaciones de nacimiento de el y la mia no nos han llegado, por lo que quisiera saber si podemos casarnos. Contamos con los demas documentos solo nos faltan las certificacion de nacimiento. Muchas gracias, es muy urgente.

  2. blas dice:

    Puede celebrarse un matrimonio entre un hombre de 70 años, español, viudo con hijos mayores, con una mujer rumana divorciada de 33 años y con hijos? La pareja lleva varios años de convivencia.

  3. Javier Blanco dice:

    Excelente explicación, soy abogado en ejercicio, de otras materias y necesitaba recordar la cuestión que tratas en tu blog. Muy buen trabajo y gracias.

    Saludos

  4. rouse dice:

    Hola buenas tardes, hay una persona que contrajo matrimonio in extremis, pues fue obligada por las circunstancias, al poco tiempo se separo de el fisicamente, ya pasaron mas de 15 años que viven separados pero ahora una de las partes quieres divorciarse, hay dos hijos de por medio uno de 25 y el otro de 15 años, que beneficios hay o desventajas al haberse casado por el matrimonio in extremis?

  5. […] último, recordar que el matrimonio en secreto es diferente al matrimonio en peligro de muerte y al matrimonio por […]

  6. […] En peligro de muerte, si no pueden conseguirse otras pruebas, basta, a no ser que haya indicios en contra, la […]

  7. […] En peligro de muerte, si no pueden conseguirse otras pruebas, basta, a no ser que haya indicios en contra, la […]

  8. MARYSOL GRACIA dice:

    Aprecio mucho tu comentario respecto al matrimonio en peligro de muerte, pero quiero hacerte una consulta, mi padre era español de nacimiento, enviudo y encontrandose en el hospital contrajo matrimonio aqui en Colombia lugar de su ultimo domicilio permanente, y efectivamente falleció, puedo legalizar ese matrimonio en el consulado español de Colombia?

    • Si reune todos los requisitos de legalidad y de validez, sí podría hacerlo. Tendrán que revisarlo las respectivas autoridades cuando éste haya de inscribirse en el Registro Civil, haciendo el control de legalidad y de validez, denegándose su inscripción si concurren causales de nulidad o de invalidez

  9. marco ñavincopa rojas dice:

    Gracias por compartir tus profundos conocimientos sobre la materia, quisiera solicitarte si puedes compartir o publicar información respecto a la regulación del Matrimonio “In Extremis” o “Artículo Mortis” en nuestra Legislación Nacional, teniendo en consideración la vigencia de tres (03) Códigos Civiles y una Norma de la Corte Suprema (a la fecha derogada) respecto a la materia.

    Agradeciéndote anticipadamente me despido.

    Marco Antonio.

  10. […] verdadero matrimonio pueden hacerlo válida y lícitamente estando presentes sólo los testigos: 1. En peligro de muerte; 2. Fuera de peligro de muerte, con tal de que se prevea prudentemente que esa situación va a […]

Deja un comentario