Fiscalidad y Familia

jueves, 20 noviembre 2014 | Categoría: Familia, Notas de prensa - 5.450 lect.

Es imprescindible mejorar el trato fiscal a las familias españolas, máxime si tenemos en cuenta que los principios de la regulación fiscal son la neutralidad, la equidad y la eficiencia. La mejora del tratamiento fiscal dado a las familias no es solo una cuestión de justicia tributaria, sino también una decisión política para la sostenibilidad social.

Las legislaciones que contemplan beneficios tributarios a las familias, lo hacen estimulando el crecimiento demográfico para frenar el rápido envejecimiento de la población en las economías desarrolladas. España se encuentra entre los países con más baja natalidad del mundo, y esto repercute en el futuro de las prestaciones sociales y del Estado del bienestar. Proteger a las familias con hijos no es cuestión baladí.

1. El Pleno del Congreso ha aprobado hoy definitivamente los tres proyectos de ley que conforman la reforma fiscal relativos al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), al Impuesto de Sociedades y al IVA y otros tributos especiales para que entre en vigor el 1 de enero de 2015.

Respecto a la fiscalidad familiar, esta reforma amplía el beneficio fiscal asociado a los “impuestos negativos” por discapacitados a cargo o familias numerosas. En concreto, en los supuestos en los que los contribuyentes tengan a su cargo ascendientes o descendientes con discapacidad, podrán obtener 1.200 euros al año por cada ascendiente o descendiente.

Asimismo, se permite el derecho a aplicar las deducciones entre los contribuyentes que tengan derecho a las mismas en relación con un mismo descendiente, ascendiente o familia numerosa (por ejemplo, entre los ascendientes de un mismo descendiente), para facilitar la gestión ante la administración mediante una solicitud conjunta. Se clarifican los supuestos que dan derecho a las deducciones por familia numerosa para incluir la integrada por hermanos huérfanos de padre y madre.

La reforma fiscal introduce un aumento de los mínimos familiares en el IRPF, de hasta el 32%, y tres nuevos “impuestos negativos” o categorías de beneficios sociales para familias y personas con discapacidad. Operarán para familias con hijos dependientes con discapacidad, familias con ascendientes dependientes y familias numerosas (3 o más hijos o con 2 hijos y uno discapacitado). En cada uno de los casos recibirán 1.200 euros anuales, que se podrán recibir de forma anticipada a razón de 100 euros mensuales. Estos “impuestos negativos” son acumulables entre sí y al actual de igual cuantía (100 euros mensuales) que perciben las madres trabajadoras con hijos menores de tres años.

2. Efectivamente, puede ser que esta reforma resulte más favorable para las familias con hijos o con personas dependientes, al incorporar por primera vez deducciones específicas para familias numerosas y aumentar las cuantías de los mínimos vitales y familiares. Es verdad que el nuevo IRPF dará un trato más positivo a los hogares con más miembros dependientes, ya sean niños o mayores. Pero con respecto a otros países europeos, todavía se queda corta en cuanto a beneficios fiscales para las familias. Es lamentable que impuestos indirectos como el IVA, en artículos como pañales para bebés, alcancen el 21%, como si fuesen artículos de lujo, aunque, por fortuna, los pañales para adultos sí tienen un IVA más reducido.

Varios padres y asociaciones de familias numerosas españolas manifiestan que no están tanto a favor de establecer o aumentar “los mínimos familiares” como sí de tener en cuenta a todos los miembros de la familia, al igual que sucede en Francia con el llamado “cociente familiar” del Impuesto sobre la Renta; es decir, que la renta se divida primero entre los miembros del hogar, dando lugar a la renta per cápita familiar, sobre la que se calcula el impuesto: este sistema es mucho más justo y equitativo, y los expertos lo consideran como uno de los factores que ayudan a que Francia tenga una de las tasas de natalidad más elevadas de Europa.

El sistema francés es mucho “más equitativo” porque considera a la familia “como una unidad fiscal” en la que la renta se divide por el número de hijos. Es por lo tanto, una medida de mayor equidad distributiva que aplicar el impuesto exclusivamente sobre la renta, porque lo que hace es ajustar los ingresos a la verdadera renta disponible, teniendo en cuenta el mayor gasto que conlleva mantener una familia.

Este sistema francés no es una innovación, puesto que está en vigor en Francia desde 1945 por consenso de todos los partidos políticos. Lo positivo es que cambia el concepto porque no se parte de la idea de una ayuda a las familias sino de un reparto equitativo al gravar el nivel de vida y no la renta. Debe permitirse a las familias deducir en el IRPF los gastos inherentes a la infancia, como los pañales, la leche y los gastos médicos específicos.

3. Varias familias piensan que tener hijos en España discrimina fiscalmente, no solo con el IRPF sino también con el IVA. Y se preguntan “¿es normal que los niños, que no tienen ningún tipo de ingreso, tengan que pagar impuestos? Pues lo hacen: su comida, su ropa, todo lo que usan, está gravado con el IVA”.

Otro aspecto desfavorable para las familias numerosas es, por ejemplo, el impuesto de circulación que se calcula por la potencia del vehículo, y como las familias numerosas necesitan vehículos grandes, siempre pagan más. Consideran que el hecho de solo dirigirse a individuos hace que la dimensión familiar esté ignorada, provocando multitud de problemas, no solo fiscales, sino con todo lo que supone la conciliación de la vida familiar y laboral. “Así, no es de extrañar que seamos de los últimos países del mundo en natalidad, y se retrasen los matrimonios y la formación de hogares. Si queremos apostar por un futuro sostenible, y mantener nuestro sistema de bienestar, el trato a las familias es clave. Ojalá esta reforma fiscal, y el plan de apoyo a la familia sea un primer paso para conseguirlo, y se mantenga y se mejore con el tiempo”.

Sabemos que el tratamiento fiscal de la familia es un problema complejo, sobre el que difícilmente puede proponerse una solución claramente superior a las demás, desde los puntos de vista de la equidad tributaria, de la eficacia económica y de la igualdad ante la ley. Por razones de eficacia económica, el incentivo a trabajar de una persona no debería verse condicionado por la renta de los miembros de su familia, puesto que al considerar la renta conjunta de una familia como base imponible de un impuesto progresivo, deriva en que el tipo marginal al que se grava el trabajo de un cónyuge empieza donde acaba el del otro.

4. La reforma fiscal respecto a los mínimos familiares y el impuesto negativo:

a) Esta reforma fiscal plantea profundizar en los mínimos familiares en el IRPF y extender a las familias numerosas la deducción de 1.200 euros al año (o un adelanto de 100 euros al mes) que ya disfrutan las madres trabajadoras con hijos de hasta tres años.

El aumento de los mínimos familiares es más notable en el caso de los dos primeros descendientes menores de 18 años. Así, el mínimo familiar exento por el primer hijo pasa de 1.836 euros a 2.400 euros, mientras que si hay un segundo descendiente, la exención sube de 2.040 euros a 2.700 euros, un incremento cercano al 33%. El aumento del mínimo familiar es más limitado por el tercer hijo (de 3.672 a 4.000 euros) y la exención llega a 4.500 euros (frente a los 4.182 actuales) si se tienen cuatro hijos o más. Además, también se aumenta la exención si los hijos son menores de tres años (de 2.244 a 2.800 euros).

El incremento de los mínimos familiares también afecta a lo que queda exento por tener familiares mayores de 65 años a cargo (pasará de 918 euros a 1.150 euros), una exención que se amplía a 2.550 euros a partir de los 75 años. En el caso de los familiares discapacitados, el aumento de la exención es del 29%, de modo que la desgravación oscila entre los 3.000 y los 12.000 euros en función del grado de discapacidad del familiar.

b) Además del aumento de los mínimos familiares, se ha decidido ampliar el uso de lo que los expertos catalogan como “impuesto negativo”: una deducción en la cuota que el contribuyente puede pedir por adelantado, ya que su cobro está asegurado. Es lo que ya se utiliza en el caso de las mujeres trabajadoras con hijos menores de tres años: tienen derecho a una desgravación anual de 1.200 euros, que Hacienda les puede anticipar, si lo solicitan, mediante un ingreso de 100 euros al mes.

Esta fórmula se extenderá ahora a otros colectivos. Así, una familia con hijos dependientes con una discapacidad superior al 33% podrá aplicarse dicha deducción, o el cobro por adelantado, desgravación que también podrán aplicarse los hogares con ascendientes dependientes con una discapacidad también del 33%.

Las familias numerosas con tres o más hijos también tendrán derecho a esta ayuda, o aquellas que tengan dos hijos pero uno de ellos presente una discapacidad del 33%. La medida se extenderá a las familias numerosas de categoría especial, con cinco o más hijos, o aquellos hogares con cuatro hijos y al menos tres por parto o adopción múltiple. También se aplicará a familias con cuatro hijos e ingresos anuales no superiores al 75% del indicador público de renta de efectos múltiples (Iprem), fijado en unos 7.450 euros al año. Estas ayudas son acumulativas, es decir, que si una familia cumple, por ejemplo, con dos requisitos, podrá desgravarse 2.400 euros, o recibir 200 euros de ingreso mensual.

5. La Reforma del IRPF es cierto que supone una mejora de la protección fiscal de las familias con hijos, con la nueva deducción de 1.200 euros para familias numerosas y de 2.400 para las de categoría especial; sin embargo, estas medidas fiscales son insuficientes si no van acompañadas de otras relativas a la vivienda, la educación, la conciliación de la vida famiiar y laboral, etc.

Por: Patricia Alzate Monroy, Abogada y Doctora en Derecho

6 comentarios a “Fiscalidad y Familia”

  1. EL Tribunal Constitucional (TC) en su Sentencia 77/2015, de 27 de abril, otorga el recurso de amparo a una familia numerosa a la que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) negó el derecho, previamente reconocido, a que le fuera aplicado un tipo reducido del impuesto sobre transmisiones en la compra de su vivienda habitual. Es la primera Sentencia en la que el Tribunal Constitucional analiza la aplicación de determinados beneficios fiscales a las familias numerosas. Existe un voto discrepante. Los demandantes de amparo denuncian la vulneración del derecho a la igualdad (art. 14 CE) en relación con el principio de protección a la familia (art. 39 CE).

    El Tribunal Económico-Administrativo Regional de Madrid reconoció el derecho de los recurrentes a la aplicación del gravamen reducido al entender que el título de familia numerosa, que fue expedido por la Comunidad de Madrid el 5 de diciembre de 2005, con posterioridad a la compra del piso, venía a acreditar “una condición, la de familia numerosa, que ya existía al momento de la adquisición de la vivienda” (14 de septiembre de 2005). Es decir, no es la expedición del título el hecho que determina la condición de familia numerosa de los recurrentes; el título solo acredita una condición preexistente.

    El TSJM también reconoció que los recurrentes en amparo constituían una familia numerosa; sin embargo, les denegó el derecho al gravamen reducido (un 4% en lugar del 7%) porque, si bien disponían del Libro de Familia, carecían del título acreditativo de tal condición (que expide la Comunidad de Madrid) cuando tuvieron que pagar el impuesto sobre transmisiones patrimoniales. Según el TSJM, la falta del título que otorga la Comunidad de Madrid impide reconocer el derecho al beneficio fiscal.

    El Tribunal Constitucional considera que, “por su formalismo”, la interpretación que el TSJM realiza de la normativa aplicable al caso “no es conforme con la igualdad de todos (en este caso, las familias numerosas) en el deber de cumplir a las cargas públicas (arts. 14 y 31.1 CE) pues a la fecha del devengo del tributo (momento de adquisición de la vivienda) los recurrentes ya tenían la condición de familia numerosa, acreditada con el Libro de Familia”.

    Explica la sentencia, el título de familia numerosa tiene mera eficacia “declarativa”; es decir, se limita a reconocer una condición que es preexistente, pues los recurrentes ya la poseían en el momento en el que se produjo la compra de la vivienda. Además, este criterio es el que ha seguido posteriormente el propio legislador autonómico, a través de la Ley 3/2008, de 29 de diciembre, de Medidas Fiscales y Administrativas de la Comunidad de Madrid. Esta norma, afirma la sentencia, “precisó que “la acreditación de la condición legal de familia numerosa se realizará mediante la presentación del título de familia numerosa, libro de familia u otro documento que pruebe que dicha condición ya concurría en la fecha del devengo”.

    Por todo ello, concluye la Sala, la decisión del TSJM ha provocado “la exclusión de los recurrentes del ámbito de aplicación de un beneficio fiscal previsto para las familias numerosas, introduciendo una diferencia de trato que no solo carece de una justificación objetiva y razonable, sino que, además, provoca una consecuencia que resulta excesivamente gravosa”. “Una vez que el legislador ha optado por garantizar la protección económica de las familias numerosas”, explica, los órganos judiciales “no pueden interpretar las disposiciones legales aplicables de un modo incompatible con la Constitución, cuando es posible otra interpretación alternativa –como hizo el Tribunal Económico Administrativo Regional de Madrid- sin violentar la letra de la ley”. “Al no hacerlo, el órgano judicial ha impedido servir a la finalidad constitucional de asegurar la protección económica de la familia (art. 39.1 CE), en este caso, de la familia numerosa”.

  2. Los gastos de desplazamiento del padre para ver a sus hijos no pueden desgravarse en el IRPF:

    En un régimen de visitas pactado en el convenio regulador de divorcio, ratificado judicialmente, el padre debe afrontar gastos de desplazamiento por la distancia que existe entre las dos localidades en las que habita su ex-mujer y su hija menor de edad (Madrid) y la suya (Alicante).

    El padre elevó una consulta a la Dirección General de Tributos a fín de que se le aclarase si podía considerarse como anualidad satisfecha a favor de su hija el importe de los gastos de kilometraje que realiza, o en otro caso, posibilidad de deducción de dichos gastos de desplazamiento.

    La Dirección General de Tributos responde:

    Por lo que se refiere a las pensiones por alimentos a favor de los hijos, el artículo 142 del citado Código Civil, establece lo siguiente:

    “Se entiende por alimentos todo lo que es indispensable para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica.

    Los alimentos comprenden también la educación e instrucción del alimentista mientras sea menor de edad y aún después, cuando no haya terminado su formación por causa que no le sea imputable.

    Entre los alimentos se incluirán los gastos de embarazo y parto, en cuanto no estén cubiertos de otro modo”.

    Conforme a lo anterior, los gastos de desplazamiento ocasionados en atención al régimen de visitas antes referido no pueden considerarse a tenor de la normativa civil transcrita como pensiones por alimentos a favor de los hijos.

    En consecuencia, respecto a las cantidades satisfechas por el consultante en concepto de gastos de kilometraje, resta concluir, en lo que concierne a la materia tributaria, la inaplicación de lo dispuesto en los artículos 64 y 75 –especialidades aplicables en los supuestos de anualidades por alimentos a favor de los hijos- de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las Leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio, y del régimen especial de minoraciones para el cálculo de la cuota de retenciones que se establece para perceptores de rendimientos del trabajo que satisfagan anualidades por alimentos en favor de los hijos por decisión judicial, que recoge el artículo 85.2 del Reglamento del Impuesto, de fecha 30 de marzo de 2007.

    Por último debe señalarse que la normativa el Impuesto sobre la Renta, en concreto el artículo 19.2 de la ley del Impuesto referente a la determinación del rendimiento neto del trabajo, no contempla la posibilidad de deducir los gastos de desplazamiento por el motivo que trae causa.

  3. laura dice:

    Hola, queria consultar cuales son los requisitos de persona a cargo, conmigo vive mi padre que percibe una pension por viudedad de unos 650 € y una pension de incapacidad absoluta (que está exenta) y tiene una incapacidad del 77 %, con la nueva reforma del IRPF me lo podría deducir?

    Muchas gracias!

  4. Jose dice:

    Soy padre de tres menores. Trabajo a jornada completa y mi mujer no trabaja. He solicitado la deduccion por familia numerosa yo solo como individual, ya q mi mujer no podria al no cotizar. Mi pregunta es si he hecho lo correcto. O hubiera sido mejor colectiva. Gracias de antemano por posibles respuestas

  5. Este 1 de enero entró en vigor la reforma fiscal, con la posibilidad de solicitar el abono anticipado de los impuestos negativos, es decir, la solicitud de abono anticipado de las deducciones por familia numerosa y personas con discapacidad. Se trata de la Orden HAP 2486/2014, por la que se aprueba el modelo 143 para solicitar el abono anticipado de las deducciones por familia numerosa y personas con discapacidad a cargo del IRPF y se regulan el lugar, el plazo y las formas de presentación.

    Estas nuevas deducciones, conocidas como “impuestos negativos”, darán derecho a 1.200 euros anuales que se podrán recibir en 100 euros mensuales. Son acumulables entre sí y al actual de igual cuantía que perciben las madres trabajadoras con hijos menores de tres años.

    Este abono anticipado se podrá solicitar desde el 7 de enero por Internet o por teléfono, presentando el modelo 143 de la Agencia Tributaria. Serán aplicables por trabajadores por cuenta propia o ajena integrados en una familia numerosa o con un descendiente o ascendiente con discapacidad por el que tenga derecho al mínimo correspondiente (33% o más).

    Habrá dos modalidades de solicitud de la deducción de forma anticipada: colectiva e individual. La colectiva se presentará por todos los contribuyentes que pudieran tener derecho a la deducción respecto de un mismo descendiente, ascendiente o familia numerosa. La individual se presentará por el contribuyente que cumpla los requisitos exigidos en la deducción. Cada mes de enero se podrá modificar la modalidad de la solicitud.

    Tendrán derecho a solicitarla aquellas personas que tengan familias numerosas o dependientes a cargo con contrato de trabajo a jornada completa, con contrato a tiempo parcial y una jornada laboral de al menos el 50% de la jornada ordinaria de la empresa, o que trabajen por cuenta ajena dados de alta en el Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Ajena Agrarios incluidos en el Régimen General cuando se hubiera optado por bases diarias de cotización, que realicen, al menos, diez jornadas reales en dicho periodo.

    Se presentará una solicitud por cada deducción a la que se pueda tener derecho y, en el caso de la deducción por ascendientes o descendientes con discapacidad, por cada uno de ellos que dé derecho a deducción. Una vez presentadas las solicitudes, no será preciso reiterar la misma durante todo el periodo en el que se tenga derecho a percibirla.

    Los solicitantes y los descendientes o ascendientes con discapacidad que se relacionen en las solicitudes deberán contar con un número de identificación fiscal válido. La Agencia Tributaria abonará la deducción de forma anticipada mediante transferencia bancaria.

  6. ALFREDO GAITAN dice:

    Me es útil la información, ya que estoy terminando la carrera de Derecho.

Deja un comentario